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Capítulo 9.

IV. Les afirma como van a poseer la tierra.

A. Entrarán a poseer la tierra por la fuerza de Dios.

1. Dios ira delante de ellos para que entren a la tierra.

a. 9:1 Oye, Israel: tú vas hoy a pasar el Jordán. Para entrar a expropiar a naciones más numerosas y poderosas que tú. Ciudades grandes y amuralladas hasta el cielo.

b. 9:2 Un pueblo grande y alto, hijos de los anaceos, de los cuales tienes tú conocimiento, has oído decir: ¿Quién se sostendrá delante de los hijos de Anac?

c. 9:3 Comprende, por consiguiente, hoy, que es Jehová tu Dios el que pasa delante de ti, como fuego consumidor, que los destruirá y humillará delante de ti. Tú los echarás, y los destruirás en seguida. Como Jehová te ha dicho.

2. Dios echará a las naciones por su impiedad.

a. 9:4 No pienses en tu corazón cuando Jehová tu Dios los haya echado de delante de ti, diciendo: Por mi justicia me ha traído Jehová a poseer esta tierra. Porque, por la impiedad de estas naciones Jehová las arroja de delante de ti.

b. 9:5 No por tu justicia, ni por la rectitud de tu corazón entras a poseer la tierra de ellos. Sino por la impiedad de estas naciones Jehová tu Dios las arroja de delante de ti. Para confirmar la palabra que Jehová juró a tus padres Abraham, Isaac y Jacob.

3. No es por la justicia de Israel, porque es de dura cerviz.

a. 9:6 Por tanto, sabe que no es por tu justicia que Jehová tu Dios te da esta buena tierra, para tomarla. Porque pueblo duro de cerviz eres tú.

B. Israel provoca la ira de Jehová varias veces.

1. En Horeb se enojó para destruirlos.

a. 9:7 Acuérdate, no olvides que has provocado la ira de Jehová tu Dios en el desierto; desde el día que saliste de la tierra de Egipto, hasta que entraste en este lugar. Han sido rebeldes a Jehová.

b. 9:8 En Horeb provocaste la ira de Jehová, y se enojó Jehová contra ustedes para destruirlos.

1.1. Cuando Moisés va al monte para recibir las tablas escritas.

a. 9:9 Cuando yo subí al monte para recibir las tablas de piedra, las tablas del pacto que Jehová hizo con ustedes. Estuve en ese momento, en el monte cuarenta días y cuarenta noches, sin comer pan, ni beber agua.

b. 9:10 Y me dio Jehová las dos tablas de piedra escritas con el dedo de Dios. En ellas estaba el escrito, según todas las palabras que les habló Jehová en el monte, de en medio del fuego, el día de la asamblea.

1.2. El pueblo hace un becerro de oro para adorarlo.

a. 9:11 Sucedió al fin de los cuarenta días y cuarenta noches, que Jehová me dio las dos tablas de piedra, las tablas del pacto.

b. 9:12 Me dijo Jehová: Levántate, baja pronto de aquí. Porque tu pueblo que sacaste de Egipto se ha corrompido. Pronto se han apartado del camino que yo les mandé. Se han hecho una imagen de fundición.

1.3. Dios me dijo deja que los destruya que son duros de cerviz.

a. 9:13 Me habló Jehová, diciendo: He observado a ese pueblo, y mira que es un pueblo duro de cerviz.

b. 9:14 Déjame que los destruya, y borre su nombre de debajo del cielo. Yo te pondré sobre una nación fuerte y mucho más numerosa que ellos.

1.4. Moisés regreso y el pueblo se había apartado de Dios.

a. 9:15 Volví y bajé del monte, el cual ardía en fuego, con las tablas del pacto en mis dos manos.

b. 9:16 Miré, y en efecto, habían pecado contra Jehová su Dios; habían hecho un becerro de fundición. Apartándose pronto del camino que Jehová les había mandado.

1.5. Moisés quiebra las tablas, ora y ayuna 40 días más.

a. 9:17 En ese momento tomé las dos tablas, las arrojé de mis dos manos, y las quebré delante de sus ojos.

b. 9:18 Me postré delante de Jehová como antes, cuarenta días y cuarenta noches; no comí pan ni bebí agua, a causa de todo su pecado, que habían cometido, haciendo el mal ante los ojos de Jehová, para enojarlo.

c. 9:19 Porque temí, a causa de la justicia y del juicio con que Jehová estaba enojado, contra ustedes, para destruirlos. Pero Jehová me escuchó aun una vez más.

1.6. Moisés ora por Aarón porque Dios se enoja contra él.

a. 9:20 Contra Aarón también se enojó Jehová, en gran manera para destruirlo; también en aquel momento, oré por Aarón.

1.7. Reduce a polvo el becerro de oro y se los da a beber.

b. 9:21 Tomé el objeto de su pecado, el becerro que habían hecho, y lo quemé en el fuego. Lo desmenucé moliéndolo muy bien, hasta que fue reducido al polvo. Eché el polvo de él, en el arroyo que bajaba del monte. Ex 32:20.

2. Provocaron la ira de Jehová en otros lugares.

a. 9:22 También en Tabera, en Masah y en Kibrot-hataava, provocaron el juicio de Jehová.

3. Fueron rebeldes a ir a poseer la tierra que les dio.

a. 9:23 Cuando Jehová los envió desde Cades-barnea, diciéndoles: Suban y posean la tierra que yo les he dado. También fuiste rebeldes al mandato de Jehová su Dios, y no le creíste, ni obedeciste a su voz.

b. 9:24 Ustedes han sido rebeldes a Jehová desde el día que yo los conozco.

4. Jehová dijo que los destruiría y Moisés intercede.

a. 9:25 Me postré, por tanto, delante de Jehová; cuarenta días y cuarenta noches estuve postrado. Porque Jehová dijo: que los iba a destruir.

b. 9:26 Oré a Jehová, diciendo: Oh Señor Jehová, no destruyas a tu pueblo y a tu heredad que has redimido con tu grandeza, que sacaste de Egipto con mano poderosa.

c. 9:27 Acuérdate de tus siervos Abraham, Isaac y Jacob; no mires a la dureza de este pueblo, ni a su impiedad ni a su pecado.

d. 9:28 No sea que digan los de la tierra de donde nos sacaste: Por cuanto no pudo Jehová introducirlos en la tierra que les había prometido, o porque los aborrecía, los sacó para matarlos en el desierto.

e. 9:29 Ellos son tu pueblo y tu heredad, que sacaste con tu gran poder y con tu brazo extendido.

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