XXIV. Al desobedecer su pacto sucederá la maldición.
A. Por volver a seguir a Jehová y obedecer
te bendecirá.
1. Jehová hará volver a tus cautivos
y tendrá de ti misericordia.
a. 30:1
Sucederá que cuando hubiese venido sobre ti todas estas cosas, la bendición y
la maldición que he puesto delante de ti. Y te arrepintieses en medio de todas
las naciones, adonde te hubiese arrojado Jehová tu Dios.
b. 30:2 Si volvieras
a seguir a Jehová tu Dios, y obedecieses a su voz conforme a todo lo que yo te
mando hoy. Tú y tus hijos. Con todo tu corazón y con toda tu alma.
c. 30:3 En ese
momento, Jehová hará volver a tus cautivos, y tendrá misericordia de ti. Y
volverá a recogerte de entre todos los pueblos, adonde te hubiese esparcido
Jehová tu Dios.
d. 30:4 Aun
cuando tus desterrados estuviesen en las partes más lejanas que hay debajo del
cielo, de allí te recogerá Jehová tu Dios, y de allá te tomará.
e. 30:5 Te
hará volver Jehová tu Dios a la tierra que heredaron tus padres, y será tuya;
te hará bien, y te multiplicará más que a tus padres.
2. Jehová te bendecirá.
a. 30:6
Circuncidará Jehová tu Dios tu corazón, y el corazón de tu descendencia. Para
que ames a Jehová tu Dios con todo tu corazón y con toda tu alma, a fin de que
vivas.
b. 30:7 Pondrá
Jehová tu Dios todas estas maldiciones sobre tus enemigos, y sobre tus
aborrecedores que te persiguieron.
c. 30:8 Tú
volverás, y oirás la voz de Jehová. Y pondrás por obra todos sus mandamientos
que yo te ordeno hoy.
d. 30:9 Te
hará Jehová tu Dios abundar en toda obra de tus manos, en el fruto de tu
vientre, en el fruto de tu bestia, y en el fruto de tu tierra, para bien.
Porque Jehová volverá a gozarse sobre ti para bien, de la manera que se gozó
sobre tus padres.
e. 30:10
Cuando obedecieses a la voz de Jehová tu Dios. Para guardar sus mandamientos y
sus estatutos escritos en este libro de la ley. Cuando vuelvas a seguir a
Jehová tu Dios, con todo tu corazón y con toda tu alma.
B. Tu eres el que eliges entre la
vida y la muerte.
1. Los mandamientos están en tu boca
y en tu corazón.
a. 30:11
Porque este mandamiento que yo te ordeno hoy no es demasiado difícil para ti,
ni está lejos.
b. 30:12 No
está en el cielo, para que digas: ¿Quién subirá por nosotros al cielo, y nos lo
traerá? ¿Y nos lo hará oír, para que lo cumplamos?
c. 30:13 Ni
está al otro lado del mar, para que digas: ¿Quién pasará por nosotros en el
mar, para que nos lo traiga y nos lo haga oír, a fin de que lo cumplamos?
d. 30:14
Porque muy cerca de ti está la palabra, en tu boca y en tu corazón. Para que la
cumplas.
2. Escoge el bien para que Jehová te
bendiga.
a. 30:15 Mira,
yo he puesto delante de ti hoy la vida y el bien. La muerte y el mal.
b. 30:16
Porque yo te mando hoy que ames a Jehová tu Dios, que andes en sus caminos,
guardes sus mandamientos, sus estatutos y sus decretos. Para que vivas y seas
multiplicado. Jehová tu Dios te bendiga en la tierra a la cual entras. Para
tomar posesión de ella.
3.
Escoge el mal, y pronto perecerás.
a. 30:17 Pero
si tu corazón se apartase y no oyeses. Te dejaras extraviar, te inclinases a
dioses ajenos y les sirvieses.
b. 30:18 Yo
les protesto hoy que de cierto perecerán; sus días no serán prolongados , sobre
la tierra adónde van. Pasando el Jordán. Para entrar en posesión de ella.
c. 30:19 Llamo
por testigos hoy contra ustedes a los cielos y a la tierra. Les he puesto
delante de la vida y la muerte. La bendición y la maldición. Escoge, por tanto,
la vida. Para que vivas tú y tu descendencia.
d. 30:20
Amando a Jehová tu Dios, atendiendo a su voz, y siguiéndole a él. Porque él es
la vida para ti. Es la prolongación de tus días. A fin de que habites sobre la
tierra que juró Jehová a tus padres, Abraham, Isaac y Jacob, que les había de
dar.
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