13

Capítulo 13

VII. Estatuto sobre los falsos profetas y la idolatría.

A. Mata al falso profeta que te indujese a seguir a sus ídolos.

1. Si se cumple la señal del falso profeta no sigas a sus ídolos.

a. 13:1 Cuando haya en medio de ti profeta, o soñador de sueños, y te anuncie señal o prodigios.

b. 13:2 Si esta señal o prodigio que él te anunció se cumple, y luego te diga: Vamos y sigamos a los dioses ajenos, que no conociste. Ven sirvámosles.

c. 13:3 No debes prestar atención a las palabras de tal profeta, ni al tal soñador de sueños. Porque Jehová tu Dios te está probando. Para saber si amás a Jehová tu Dios, con todo tu corazón, y con toda tu alma.

d. 13:4 Seguirás y andarás con Jehová tu Dios; a él temerás, guardarás sus mandamientos, escucharás su voz. A él servirás, y a él seguirás.

2. El falso profeta debe morir por su rebelión.

a. 13:5 Tal profeta o soñador de sueños debe ser muerto. Por cuanto aconsejó rebelión contra Jehová su Dios, que te sacó de tierra de Egipto. Te rescató de casa de servidumbre. Trató de apartarte del camino. Por el cual Jehová tu Dios te mandó que anduvieses. Así quitarás el mal de en medio de ti.

3. Debes matar al que te persuadió a seguir a los ídolos.

a. 13:6 Si tu hermano te incita, hijo de tu madre, o tu hijo, tu hija, tu mujer o tu amigo íntimo, diciendo en secreto: Vamos y sirvamos a dioses ajenos, que ni tú ni tus padres conociste.

b. 13:7 De los dioses de los pueblos que están en sus alrededores, cerca de ti o lejos de ti, desde un extremo de la tierra, hasta el otro extremo de ella.

c. 13:8 No consentirás con él, ni le pondrás atención; ni te compadecerá del, ni le tendrás misericordia, ni lo encubrirás.

d. 13:9 Sino que lo matarás; tu mano se alzará primero sobre él, para matarle, y después la mano de todo el pueblo.

e. 13:10 Le apedrearás hasta que muera. Por cuanto procuró apartarte de Jehová tu Dios, que te sacó de tierra de Egipto, de casa de servidumbre.

f. 13:11 Para que todo Israel oiga, tema, y no vuelva a hacer en medio de ti cosa semejante a esta.

4. Mata a los instigadores que inducen a la idolatría.

a. 13:12 Si llegas a oír, que se dice de alguna de tus ciudades, que Jehová tu Dios te da para vivir en ellas.

b. 13:13 Que han salido de en medio de ti hombres impíos, que han instigado a los moradores de su ciudad, diciendo: Vamos y sirvamos a dioses ajenos, que ustedes no conocieron.

c. 13:14 Tú indagarás, buscarás y preguntarás con diligencia. Si parece verdad y es cierta la cosa, que tal abominación se hizo en medio de ti.

d. 13:15 Irremisiblemente herirás a filo de espada a los moradores de aquella ciudad, destruyéndola con todo lo que en ella hubiese, y también matarás sus ganados a filo de espada.

B. Destruirás el anatema de las ciudades y sus cosas.

1. Sin volverse a construirse una ciudad anatema.

a. 13:16 Juntarás todo su botín en medio de la plaza, consumirás con fuego la ciudad y todo su botín, todo ello, como holocausto a Jehová tu Dios, y llegará a ser un montón de ruinas. Para siempre, nunca más será edificada.

2. Permanece, por tu bien, sin agarrar, ni guardar el anatema.

a. 13:17 No debes agarrar con tu mano nada del anatema. Para que Jehová se aparte del ardor de su ira, tenga de ti misericordia, tenga compasión de ti, y te multiplique, como lo juró a tus padres.

c. 13:18 Cuando obedecieses a la voz de Jehová tu Dios, guardando todos sus mandamientos que yo te mando hoy. Para hacer lo recto ante los ojos de Jehová tu Dios. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Los Mandamientos Eternos de Dios.