XXIII. El pacto de Dios con Israel en Moab.
A. Pacto concertado en Horeb.
1. Les recuerda todas lo sucedido.
a. 29:1 Estas
son las palabras del pacto que Jehová mandó a Moisés, que celebrase con los
hijos de Israel en la tierra de Moab. Además del pacto que concertó con ellos
en Horeb.
b. 29:2 Por
tanto Moisés, llamó a todo Israel, y les dijo: Ustedes han visto todo lo que
Jehová ha hecho delante de sus ojos en la tierra de Egipto a Faraón y a todos
sus siervos. Y a toda su tierra.
c. 29:3 Las
grandes pruebas que vieron sus ojos, las señales y las grandes maravillas.
2. Todo lo que
han pasado para saber que Jehová es su Dios.
a. 29:4 Pero
hasta hoy Jehová no les ha dado corazón para entender, ni ojos para ver, ni
oídos para oír.
b. 29:5 Yo los
he traído cuarenta años en el desierto. Sus vestidos no se han envejecido sobre
ustedes, ni sus calzados se ha envejecido sobre sus pies.
c. 29:6 No has
comido pan, ni bebiste vino ni sidra. Para que supieras que yo soy Jehová su
Dios.
3. La guerra
sucedida y repartida la tierra.
a. 29:7
Llegaste a este lugar. Salieron Sehón rey de Hesbón y Og rey de Basán delante
de nosotros para pelear, y los derrotamos.
b. 29:8
Tomamos su tierra, y la dimos por heredad a Rubén y a Gad y a la media tribu de
Manasés.
B. El pacto de
Dios con Israel confirmado en Moab.
1. Guarden las palabras del pacto
para que prosperen.
a. 29:9
Guardaras, por tanto, las palabras de este pacto, y las pondrás por obra. Para
que prosperes en todo lo que hicieses.
2. Jehová confirma el pacto con los
hijos de Israel en Moab.
a. 29:10
Ustedes todos están hoy en presencia de Jehová nuestro Dios. Los cabezas de sus
tribus, sus ancianos, sus oficiales, y todos los varones de Israel.
b. 29:11 Sus
niños, sus mujeres, y tus extranjeros que habitan en medio de tu campamento.
Desde el que corta tu leña hasta el que saca tu agua.
c. 29:1 Para
que entres en el pacto de Jehová tu Dios, y en su juramento, que Jehová tu Dios
concierta hoy contigo,
3. Confirmación no solo con ellos,
sino con su descendencia.
a. 29:13 Para
confirmarte hoy como su pueblo, y para que él te sea a ti por Dios, de la
manera como él te ha dicho. Como lo juró a tus padres Abraham, Isaac y Jacob.
b. 29:14 No
solamente con ustedes hago yo este pacto y este juramento.
c. 29:15 Sino
con los que están aquí presentes hoy. Con nosotros delante de Jehová nuestro
Dios. Sino con los que no están aquí hoy con nosotros.
4. Recuerden la salida de Egipto al
desierto.
a. 29:16
Porque ustedes saben cómo habitamos en la tierra de Egipto, y cómo hemos pasado
por en medio de las naciones, por las cuales hemos transitado.
c. 29:17 Han
visto sus abominaciones, sus ídolos de madera, de piedra, de plata y de oro,
que tienen consigo.
5. Jehová no perdonará su terquedad y
amargura.
a. 29:18 No
sea que haya entre ustedes varón o mujer, o familia o tribu, cuyo corazón se
aparte hoy de Jehová nuestro Dios. Para ir a servir a los dioses de esas
naciones. No sea que haya en medio de ustedes, raíz que produzca hiel y ajenjo;
de amargura.
b. 29:19 No
sea que suceda que, al oír las palabras de esta maldición, él se bendiga en su
corazón, diciendo: Tendré paz, aunque ande en la dureza de mi corazón, a fin de
que con la embriaguez quite la sed.
c. 29:20 No
querrá Jehová perdonarlo, sino que, en ese tiempo, humeará el juicio de Jehová
y su celo sobre el tal hombre. Y vendrá sobre él, toda maldición escrita en
este libro. Y Jehová borrará su nombre de debajo del cielo.
d. 29:21 Lo
apartará Jehová de todas las tribus de Israel, para mal, conforme a todas las
maldiciones del pacto escrito en este libro de la ley.
6. Serán de escarnios y destruidos
sino cumplen el pacto.
a. 29:22 Dirán
las generaciones venideras, sus hijos que se levanten después de ustedes, y el
extranjero que vendrá de lejanas tierras. Cuando vieren las plagas de aquella
tierra, y sus enfermedades de la que Jehová los habrá hecho enfermar.
b. 29:23 La
tierra a quedado infructuosa. Es como la tierra que le siembran azufre y sal,
para que no sea sembrada, ni produzca, ni crezca en ella la hierba del campo.
Como sucedió en la destrucción de Sodoma y de Gomorra. También en Adma y de
Zeboim. Las cuales Jehová destruyó en su justicia y en su juicio.
c. 29:24 Pero
aún, todas las naciones dirán: ¿Por qué hizo esto Jehová a esta tierra? ¿Qué
significa el ardor de esta gran ira?
d. 29:25 Y
responderán: Por cuanto dejaron el pacto de Jehová el Dios de sus padres, que
él concertó con ellos cuando los sacó de la tierra de Egipto.
e. 29:26
Fueron y sirvieron a dioses ajenos, y se inclinaron a ellos a dioses que no
conocían. Y que ninguna cosa les habían dado.
f. 29:27 Por
tanto, se encendió el juicio de Jehová contra esta tierra. Para traer sobre
ella todas las maldiciones escritas en este libro.
g. 29:28
Jehová los desarraigó de su tierra con ira, con furor y con grande indignación.
Y los arrojó a otra tierra, como hoy se ve.
7. Todo lo revelado pertenece a
ustedes y lo secreto a Jehová.
a. 29:29 Las cosas secretas pertenecen a Jehová nuestro Dios. Más las reveladas son para nosotros y para nuestros hijos. Para siempre. Para que cumplamos todas las palabras de esta ley.
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